Algunas personas con frecuencia suelen sentir que la situación que pasan les hace perder el entusiasmo y optimismo de seguir su camino de crecimiento y muchas veces se preguntan ¿Cómo puedo sentir optimismo cuando la salud y el trabajo pueden estar en riesgo? Esto quizás suene descabellado, pero “si se puede” ser optimista en cualquier circunstancia por más complicada que sea.

El optimismo sano no se trata de negar lo que está sucediendo. Se trata de aceptar, enfocarse en las soluciones y seguir tomando acción para solucionar las circunstancias.

Hay una poderosa conexión entre el cuerpo y la mente y cuando el estrés diario se acumula, puede desencadenar inflamación y otros problemas de salud física y emocional. Es más fácil manejar el estrés y sentirte optimista cuando adoptas hábitos que te mantienen fuerte y en forma, que vivir una vida de tensiones que agoten tu energía.

Superar el desánimo requiere que salgas de tu mente y entres a tu corazón. Los beneficios son increíbles. El optimismo aumenta la motivación, por lo que es más probable que perseveres y tengas éxito.

Para experimentar una vida plena, prueba estas 10 ideas para crear un mañana con optimismo y más brillante:

1. Practica el cuidado de tu cuerpo.

Mantén tu salud con una dieta equilibrada y ejercicio regular.  Intenta dormir a la misma hora todos los días y por lo menos 8 horas de sueño cada noche.

2. Busca siempre el lado positivo en tu día.

Busca el lado positivo en cualquier situación. Observa las cosas agradables que te suceden cada día, como los abrazos de tus hijos, el privilegio de respirar, de ver, de sentir y de vivir.

3. Encuentra en cada situación un aprendizaje.

Aprender de tus decepciones, contratiempos, malas experiencias no solo funcionan a tu favor, si no que te empoderan.

Piensa en lo que puedes hacer de manera diferente la próxima vez para lograr los resultados que deseas. #quetupasadoteempodere

4. Cambia tu enfoque

Empodérate concentrándote en lo que puedes controlar. Suelta lo que está fuera de tu control. Ordena tus prioridades y dirige tus recursos a las áreas que darán el mayor rendimiento.

5. Establece tus objetivos.

Crea objetivos específicos y que sean significativos para ti. Las metas te proporcionan orientación y te ayudan a sentirte motivado.

7. Practica la risoterapia

Práctica la risoterapia. El mantener buen humor te ayuda a estar tranquilo y feliz. Dedica un tiempo a ver películas divertidas y comparte chistes con amigos.

8. Medita y dedica tiempo a la oración

Toma momentos para tu fe espiritual. Esto puede ser una fuente importante de esperanza y motivación. Desarrolla una práctica diaria de meditación y oración. La meditación y oración te ayudan a reencontrarte, te ayudan a conectarte con tu ser. Estudios demuestran cada vez más los innumerables beneficios de la meditación.

9. Piensa en los demás

Cuando te agobian tus propias preocupaciones, pensar en los demás puede ser un alivio. ¿Quiénes en tu mundo se ven afectados cuando tú no eres optimista?

Tú puedes tener un impacto positivo en tu mundo. Cuando tú no tienes fe o no eres optimista, alteras no solo tu energía si no también la de los que te rodean.

10. Gratitud

El famoso motivador Tony Robbins dice, que para cambiar tu vida necesitas cambiar tus expectativas por agradecimiento. Dejar ir las cosas sobre las cuales tú no tienes el control te proporciona una base sólida para la esperanza y otros pensamientos positivos.  Al dejar ir esas cosas ayudarás a enfocarte en los privilegios que la vida te ha ofrecido y simplemente agradece. Haz una lista de las bendiciones en tu vida.

La idea es generar un sentido de optimismo para convivir con tus dudas y miedos.

Quieres saber más de estos temas, te invito a que me sigas por @despierta y alerta en Facebook e Instagram para que así descubras más de cómo manejar tus emociones.

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